Todo tiene una explicación,sí. Algunas veces no sabemos cuál es, en otras ocasiones ni siquiera se nos pasa por la cabeza una alternativa a lo que creemos vehementemente.
Hace unos días la vida me enseñó una lección: no creer, definitivamente, en las apariencias.
Siento haberme enfadado tanto,lo siento de verdad, porque nunca te imaginas lo que puede estar ocurriendo en el interior de esa persona, no te imaginas por qué puede estar actuando así. A partir de ahora intentaré que no te vuelva a pasar, voy a poner todo mi empeño en ello y tu sabes que, cuando me pongo, me pongo ;)
P.D: Muchas gracias, Sexólogo, por citarme en tu blog. Es un placer leerte :)
domingo, 15 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario